Inventos

Una de las virtudes que más admiro de mi padre, es que es un soñador que lleva a cabo lo que lleva en mente y persevera hasta que lo realiza.

Hizo una cámara para conservar fruta con ruedas para poder transportarla. Realizada con piezas sueltas de cámaras que iba encontrando a bajo coste, a veces nuevas y otras, de segunda mano.

Después de la primera, hizo cuatro para una capacidad de 300 kilos de fruta, con medidas de 150*150*220 cm de altura. Tres de ellas fueron dedicadas para la conservación de fruta fresca, mientras la otra se utilizó para secar higos.
Esta última fue colocada a la intemperie para que únicamente realizase la función de secado a través de la energía solar, en el período del 15 de julio al 15 de agosto.

Después de esto, fabricó una quinta cámara con una capacidad de 5000 kilos para poder transportarla con el tractor, aunque nunca se le instaló el compresor de frío.
La última fue otra cámara de 410*250*240 de alto y 27 metros cúbicos.

Dentro de ésta, instaló una deshidratadora de fruta que antes había sido congelador. Con ella pudo secar múltiples tipos de fruta como melocotón, nectarina, albaricoque, ciruela, tomate, melón, manzana, plátano y pera.

Han sido muchas las horas que ha invertido en adaptar la temperatura a cada variedad, ya que no admiten todas el mismo calor. Como curiosidad, el tomate es el que menos calor acepta.

Después de la deshidratadora, vino el horno de leña en el que ha hecho diferentes clases de pan, tortas y asar ternasco al horno, que también fue instalado dentro de la cámara.

Posteriormente, dentro de esta, fabricó una almazara para la molturación de aceitunas, con el método tradicional de espuertas o capachos, esto es, como se hacía hace 90 años. A excepción de que a esta mini almazara, le incorporó un sistema de molienda que separa el hueso de la carne de la aceituna. De este modo, al pasar por la prensa únicamente la pulpa, se elimina todo el amargor que pudiese aportar el hueso, teniendo en cuenta que en 100 kilos de aceituna, pueden salir entre 6 a 8 kilos de hueso.

El primer trabajo que se tiene que hacer como elaboraban antaño, es la limpieza de las aceitunas mediante un zarandeo. Consiste en sacar las hojas y lavar los frutos. Una vez hecho, se colocan en cajas de 10 kilos y se introducen dentro de la cámara. Posteriormente se enciende el horno dejando la habitación a 40 °C. Las cajas permanecerán dentro hasta la mañana siguiente, que es cuando se procederá a la molturación.

Pasado el tiempo y controlando el consumo de luz mensual, observó que teniendo en funcionamiento la cámara de 300 kg de capacidad, aumentaba el consumo en 12 euros mensuales (1000 pesetas de las de antes). Actualmente no es posible mantenerla, puesto que consume mas de 36 euros mensuales (> 6000 pesetas). 
A dia de hoy, ha descubierto un sistema más economico; consiste en un congelador reciclado con una antiguedad de 40 años de la marca Zanussi y una capacidad de 500 litros. Le ha cambiado el termostato, ahora funciona como frigorífico. Puede poner 7 u 8 cajas de fruta, con un consumo de un congelador, normal.

Como información adicional, me cuenta que hay cuatro productos que no deben sobrepasar los 37 °C: el aceite, la miel, el vino y la leche. Cuando en invierno quiere hacer orejones de melocotón, pone el horno en funcionamiento, deja la puerta del horno abierta y la cámara a 40°C. De esta manera, la secadora, que seca con resistencia eléctrica, tiene menor tiempo de funcionamiento y por tanto menor consumo eléctrico.


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